El fuego no da tregua en el Adriático: continúan las labores de control en la costa de Croacia

Los equipos de bomberos y emergencia de Croacia continuaron las labores de vigilancia, saneamiento y control de los focos de fuego registrados en distintos puntos de la costa adriática, después de una serie de incendios forestales que obligaron a desplegar importantes recursos terrestres y aéreos durante una de las semanas más complejas de la temporada de verano.

La situación más grave se registró en la zona de Omiš y Lokva Rogoznica, en la costa dálmata, donde un incendio declarado la noche del 13 de agosto de 2026 se propagó con rapidez debido a las altas temperaturas y a los fuertes vientos. Las llamas avanzaron a través de áreas de vegetación y zonas cercanas a viviendas, obligando a evacuar a residentes y turistas y provocando el cierre de importantes vías de comunicación en el litoral.

Un incendio que obligó a evacuar a residentes y turistas

Durante las primeras horas de la emergencia, más de 150 bomberos fueron movilizados para intentar contener el avance de las llamas en las inmediaciones de Lokva Rogoznica. El fuego, impulsado por las condiciones meteorológicas, atravesó zonas de pinares y se acercó a sectores residenciales de la costa adriática.

Las autoridades informaron inicialmente de la evacuación de alrededor de 1.000 personas, entre residentes y turistas. Muchos de los evacuados fueron trasladados hacia la ciudad de Omiš, donde se habilitaron espacios temporales para atender a las personas que tuvieron que abandonar sus viviendas o alojamientos. Algunas casas y vehículos también resultaron afectados por el incendio.

La emergencia puso de manifiesto la vulnerabilidad de las localidades costeras durante los incendios forestales. En esta zona de Croacia, las áreas urbanizadas, las carreteras y la vegetación mediterránea se encuentran muy próximas entre sí, lo que puede permitir que un incendio avance rápidamente hacia sectores habitados cuando coinciden el calor, la sequedad y los fuertes vientos.

Vientos y altas temperaturas complicaron las labores

Uno de los principales factores que dificultó el control del incendio fue el viento. Las ráfagas contribuyeron a que las llamas se extendieran rápidamente por la vegetación y generaron condiciones cambiantes para los equipos de emergencia.

El incendio se produjo además durante un periodo de temperaturas elevadas y riesgo extremo de incendios en diferentes zonas del Adriático. El jefe de bomberos croata, Slavko Tucaković, advirtió durante la emergencia que los equipos enfrentaban una situación especialmente complicada y solicitó el apoyo de unidades procedentes de otras partes del país.

Para combatir el fuego también se contempló el uso de aeronaves especializadas. Los aviones Canadair, utilizados habitualmente por Croacia para descargar grandes cantidades de agua sobre las zonas afectadas, fueron una parte importante de la estrategia de respuesta. Sin embargo, las operaciones aéreas tienen limitaciones durante la noche, por lo que el trabajo de los equipos terrestres resulta fundamental para proteger las zonas habitadas y contener los frentes de fuego hasta que las condiciones permitan retomar las operaciones desde el aire.

Continúan las labores para evitar una reactivación

Aunque algunos de los incendios lograron ser detenidos o puestos bajo control, las autoridades mantuvieron a numerosos bomberos desplegados para continuar con las labores de saneamiento y vigilancia.

La Asociación Croata de Bomberos informó el 16 de agosto que los equipos continuaban trabajando en la sanación de incendios en zonas como Lokva Rogoznica, Kuna Pelješka y la isla de Dugi Otok, mientras se registraban además nuevos focos en otros puntos de la costa. Esto obligó a mantener recursos de emergencia activos incluso después de que los incendios principales dejaran de avanzar con la misma intensidad.

En la península de Pelješac, por ejemplo, las autoridades confirmaron que un incendio había sido detenido y ya no continuaba propagándose. Sin embargo, alrededor de 50 bomberos permanecieron en la zona debido a las altas temperaturas y al riesgo de que el viento favoreciera una nueva activación de las llamas o de focos todavía calientes.

Estas operaciones posteriores son esenciales después de un incendio forestal. Aunque el frente principal haya sido contenido, las brasas, la vegetación caliente y los puntos de combustión pueden mantenerse activos y volver a generar llamas si las condiciones meteorológicas cambian.

La emergencia dejó heridos y puso bajo presión a los servicios de rescate

La magnitud del incendio en la zona de Omiš también provocó una importante movilización de los servicios médicos y de rescate. Según los reportes difundidos durante la emergencia, decenas de personas necesitaron atención médica tras la propagación del fuego, mientras varios heridos requirieron hospitalización.

La situación obligó a activar diferentes mecanismos de respuesta y a reforzar la presencia de equipos de emergencia en una zona especialmente concurrida durante la temporada turística.

Las autoridades tuvieron que concentrarse simultáneamente en la evacuación de la población, la protección de viviendas, el combate directo contra las llamas y el control de las carreteras cercanas al área afectada.

Una costa especialmente vulnerable a los incendios forestales

Croacia forma parte de la región mediterránea, una de las zonas europeas con mayor exposición al riesgo de incendios forestales. Las áreas costeras y las islas son particularmente vulnerables debido a la combinación de vegetación seca, altas temperaturas, periodos prolongados sin lluvias y fuertes vientos.

La propia estructura de gestión de riesgos de la Unión Europea ha señalado que las zonas costeras e insulares croatas presentan una elevada exposición a los incendios forestales, razón por la cual se desarrollan evaluaciones específicas sobre el peligro, la vulnerabilidad y las medidas de respuesta para diferentes territorios del Adriático.

Durante el verano, esta situación adquiere una dimensión adicional debido a la presencia de miles de turistas en las localidades costeras. Una emergencia de grandes proporciones puede afectar simultáneamente a residentes, hoteles, carreteras, servicios públicos y actividades económicas vinculadas al turismo.

Vigilancia permanente mientras persiste el riesgo

La prioridad de los equipos de socorro continúa siendo impedir que los focos restantes vuelvan a transformarse en incendios de mayor magnitud. Para ello, los bomberos permanecen en las zonas afectadas realizando labores de enfriamiento, inspección del terreno y vigilancia de los sectores considerados más vulnerables.

La experiencia de los últimos días demuestra que la situación puede cambiar rápidamente cuando coinciden el calor extremo y el viento. Por ese motivo, incluso después de controlar el avance de las llamas, las autoridades mantienen activos los dispositivos de emergencia y piden a la población seguir las indicaciones oficiales.

Los incendios registrados en la costa adriática han dejado una nueva advertencia para Croacia en plena temporada estival: controlar el frente principal no significa necesariamente que la emergencia haya terminado. Mientras persistan las altas temperaturas y las condiciones favorables para la propagación del fuego, los equipos de emergencia deberán continuar vigilando los terrenos afectados para evitar nuevos episodios.

Con bomberos desplegados en distintos puntos del litoral y recursos preparados para intervenir ante cualquier reactivación, Croacia mantiene la alerta sobre su costa adriática mientras avanza en la evaluación de los daños y en las tareas de recuperación de las zonas afectadas.

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