En el corazón de Boyacá se encuentra Iza, un pequeño municipio que combina arquitectura colonial, paisajes naturales, aguas termales y una reconocida tradición gastronómica. Ubicado a menos de dos horas de Tunja, este destino se presenta como una alternativa para quienes buscan tranquilidad y conocer lugares menos concurridos del departamento.
Uno de sus principales atractivos es su arquitectura. Sus calles y espacios tradicionales conservan la esencia colonial de la región. Entre los sitios de interés se encuentra el Templo del Divino Salvador, construido en 1678, además de murales, plazas y espacios que hacen parte de la identidad cultural del municipio.
A pocos minutos del casco urbano también se encuentran las aguas termales, uno de los atractivos más conocidos de Iza. Las piscinas reciben aguas termales azufradas con temperaturas que pueden estar entre los 30 y 35 grados centígrados, convirtiéndose en una opción para descansar y disfrutar en familia.
El recorrido por el municipio también permite conocer lugares como el Puente del Amor, una construcción tradicional ubicada sobre el río Tota, y la Plazuela Francisco Cristancho Camargo, donde se encuentra una escultura tallada sobre un antiguo ciprés.
La gastronomía es otro de los motivos por los que Iza llama la atención de los visitantes. El municipio ha desarrollado una importante tradición repostera relacionada con su producción lechera. En sus establecimientos se pueden encontrar preparaciones como arroz con leche, merengones, leche asada, mousse de frutas y cheesecakes, entre otras variedades.
Con su combinación de patrimonio, naturaleza, termales y gastronomía, Iza se ha convertido en uno de esos destinos boyacenses que ofrecen una experiencia diferente para quienes desean recorrer pueblos tranquilos y descubrir nuevas opciones turísticas en Colombia.



