El sector de la moda en México comenzó el 2026 con un panorama poco alentador en materia de comercio exterior, registrando una caída en sus exportaciones durante los primeros meses del año. Esta tendencia refleja los desafíos que enfrenta la industria en medio de un contexto económico global incierto.
De acuerdo con los reportes más recientes, el valor de las exportaciones del sector textil y de confección se ubicó por debajo de los niveles alcanzados en el mismo periodo del año anterior, evidenciando una contracción interanual que preocupa a fabricantes y exportadores.
Entre los factores que explican este descenso se encuentran la desaceleración de la demanda internacional, los cambios en las cadenas de suministro y las tensiones comerciales que afectan el flujo de mercancías. Además, la industria enfrenta un entorno de bajo crecimiento y ajustes estructurales a nivel global.
El inicio débil del año también coincide con un contexto económico más amplio en México, marcado por una ligera desaceleración en la actividad económica y un crecimiento moderado proyectado para 2026.
A pesar de este panorama, el sector mantiene expectativas de recuperación gradual en el transcurso del año, apoyado en la estabilidad macroeconómica del país y en su papel como uno de los principales centros manufactureros de América Latina.
Expertos señalan que la industria deberá adaptarse a nuevas dinámicas de consumo, apostar por la innovación y fortalecer su competitividad internacional para superar este inicio negativo y recuperar su ritmo de crecimiento en los próximos meses.




