Por: Carlos älvarez
Nadie con tres dedos de frente se hacía ilusiones que un cambio de estructuras de siglos se haría en cuatro años (debemos contar desde el siglo XVI). Han caído rayos y centellas contra el gobierno del presidente Petro, principalmente provenientes de la derecha recalcitrante, y de los que han detentado el poder desde que empezó la colonia quienes sentaron las bases de la conformación del ESTADO, con todas instituciones como por ejemplo la encomienda, que si bien fue la Corona bien intencionada, los que la obtuvieron construyeron lo que posteriormente fueron los grandes latifundios hereditarios que en su mayoría perduran hasta nuestros días en algunas partes del país y el resto de América hispana.
La propaganda ha sembrado zozobra en los acontecimientos negativos que todos sentimos, pero miremos solamente 100 años atrás, la historia ha sido violenta y nefasta: remember la pérdida de Panamá , remember la pérdida de 300 mil kilómetros con Brasil, remember los campos de petroleros de San Miguel en el Putumayo, remember el Lago de Maracaibo (Coquivacoa) o también recuerde la infinidad de masacres ( Bananeras, las guerras civiles, el 9 de abril, las del Llano años cincuenta, Tolima ídem, y la violencia desde hace 70 años) por no mencionar sino algunas. O vamos a los años sesenta con inflación del 30 por ciento; es una lista de no acabar por la mala memoria de quienes mencionamos.
De una cosa estamos seguros, aunque sea una minoría privilegiada o una mayoría popular: en los cuatro años del gobierno del cambio, quedarán sentadas las bases del futuro de Una Colombia nueva. No será comunista como quieren hacernos creer con los cacareos de campaña; hasta ahora no ha habido una sola expropiación, ni nos parecemos a Venezuela, salvo porque somos los mismos. Allá en 1819 a orillas del Orinoco, nació la REPÚBLUCA DE COLOMBIA, en el Congreso de Angostura, Venezuela.

