¡El bien germina ya!

Victor Rivas

Treinta y ocho millones de ciudadanos ayer elegimos 108 senadores y 188 representantes a la Cámara. Ellos serán los encargados de realizar el control político al nuevo gobierno que los colombianos elegiremos el 29 de mayo próximo.

Este Congreso será el encargado de defender las libertades democráticas y de aprobar la reforma tributaria, para que quienes tienen más paguen más y quienes tienen menos paguen menos. La reforma pensional, para que todos los adultos mayores tengan derecho a una jubilación que les permita vivir dignamente. La reforma a la salud, para que no sean unos pocos avivatos quienes se llenen los bolsillos a costa de la enfermedad y padecimientos de los usuarios de estos servicios. En fin, serán los responsables de velar por la seguridad, el bienestar y la paz para todos los colombianos.

Si ayer acertamos, podemos declararnos satisfechos, pero si nos equivocamos, nosotros somos los responsables de haber elegido parlamentarios mudos e incapaces de velar por nuestras necesidades.

Por lo que indicaban las encuestas, confío que los resultados de ayer hayan permitido la renovación del Congreso con unas bancadas dispuestas a trabajar por el bien común y no solamente por el bienestar de sus familias y conmilitones, razón por la cual el 86% de los colombianos tenemos una imagen desfavorable de ellos.

Recuperar la imagen del Congreso es una obligación inaplazable, para eso se requiere que los ciudadanos pidamos periódicamente informes de su gestión, para que podamos enterarnos de los resultados de su acción parlamentaria. Allá no pueden ir a calentar el puesto y a ganarse jugosas dietas y tener camionetas blindadas, escoltas y unidades legislativas que usualmente nos pasan de andar cargando las maletas.

Los nuevos o viejos parlamentarios que se eligieron no pueden pasar de agache, trabajan o empezarán a cavar sus propias tumbas políticas, porque el pueblo se cansa. Parlamentarios que no hicieron nada en el periodo que termina no volvieron a postularse de física vergüenza.

Quiera Dios que a partir de este nuevo periodo cese la horrible noche para los colombianos y para los nariñenses el bien germine ya.

POR: VICTOR RIVAS MARTINEZ.

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