El Banco Mundial informó que los terremotos ocurridos en el norte de Venezuela el 24 de junio de 2026 ocasionaron daños materiales valorados en 19.600 millones de dólares. La mayor parte de las pérdidas corresponde a viviendas, seguida por la infraestructura y edificios como escuelas, hospitales y comercios.
El desastre dejó más de 5.300 personas fallecidas y cerca de 20.000 heridas, además de 1,8 millones de afectados que requieren asistencia humanitaria. El organismo advirtió que la reconstrucción demandará una gran inversión y apoyo internacional, ya que el costo total podría superar ampliamente los daños directos si se incorporan obras para mejorar la resiliencia frente a futuros desastres. Asimismo, señaló que una recuperación lenta podría afectar el crecimiento económico de Venezuela durante los próximos años.



