En cada veta de madera, el maestro Víctor Hernán Zambrano Enríquez talla más que formas: esculpe la memoria de su familia, la historia de un oficio y el alma de Nariño. Hijo de Hernando Zambrano y nieto del reconocido artesano Alfonso Zambrano, Víctor continúa un linaje dedicado a la talla en madera, que ahora se proyecta hacia nuevas formas con la llamada neoartesanía, una propuesta que une lo tradicional con lo contemporáneo.
Desde su taller, este diseñador industrial ha creado por más de 20 años piezas únicas que no solo decoran, sino que también cuentan historias. Sus trabajos utilitarios —percheros, cofres, portacelulares, porta llaves— son verdaderos lienzos de madera en los que se representan animales como el jaguar, el oso de anteojos, las ballenas, tortugas y aves nativas como el miranchurito, orgullo de la fauna nariñense. Todo ello pintado con técnicas de policromía en agua y acabados en laca que respetan el entorno.
El maestro Zambrano también responde a la demanda espiritual del público con tallas religiosas de cristos, vírgenes y santos, hechas con una delicadeza que solo puede brindar la herencia y la pasión por el arte. El año anterior, fue reconocido con los Estímulos Culturales de la Alcaldía de Pasto, consolidándose como un referente en el arte manual de la región.

