El ADN de dingos de hace casi 3.000 años revela que siguen siendo casi idénticos a sus antepasados

Un estudio genético sobre dingos, el famoso depredador salvaje de Australia, reveló que estos animales actuales son casi genéticamente idénticos a sus antepasados de hace casi 3.000 años. Los científicos analizaron ADN antiguo de fósiles y lo compararon con el de dingos modernos para entender cómo ha cambiado la especie a lo largo del tiempo.

Los resultados mostraron que, a diferencia de muchos animales que han sufrido grandes cambios genéticos, los dingos han conservado gran parte de su diversidad genética ancestral. Esto indica que la especie se ha mantenido relativamente aislada y que ha habido menos cruces con perros domésticos de lo que se pensaba anteriormente.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores estudiaron 42 fósiles de dingos antiguos, con edades entre 400 y 2.700 años, y compararon su ADN con el de poblaciones actuales y con perros modernos. El análisis demostró que los dingos actuales se parecen mucho más a sus ancestros que a los perros domésticos.

Los científicos creen que este hallazgo es importante porque refuerza la idea de que el dingo es una especie única dentro de los cánidos y cumple un papel clave en el ecosistema australiano como depredador superior. También podría influir en las políticas de conservación y manejo de la especie en Australia.

Además, el estudio sugiere que los antepasados de los dingos llegaron a Australia hace más de 3.000 años desde el sudeste asiático, posiblemente transportados por humanos en embarcaciones. Desde entonces, han evolucionado en relativo aislamiento en el continente.

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