Las delegaciones de la Mesa de Diálogos de Paz anunciaron la reanudación formal de las conversaciones, entre el Gobierno Nacional y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, tras un proceso que calificaron como “constructivo y respetuoso”, con el objetivo de avanzar de manera decidida en la construcción de paz en el país. El anuncio se dio en el cierre del séptimo ciclo de negociaciones.
Asimismo, la Mesa anunció la aceleración de compromisos como la georreferenciación de zonas con sospecha de minas y otros artefactos, con miras a fortalecer procesos de desminado humanitario. También se confirmó que el octavo ciclo de diálogos se llevará a cabo en la primera semana de junio.
En cuanto a los hechos del pasado 19 de abril en Ipiales, Nariño, donde murieron tres soldados del Ejército, la delegación de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) ratificó su responsabilidad y reiteró su compromiso de no planear ni ejecutar acciones ofensivas contra la Fuerza Pública, incluido el uso de drones, y de acatar el DIH y los derechos humanos.
Durante los tres días de trabajo, las subcomisiones abordaron temas como las zonas de ubicación temporal, la sustitución de cultivos de uso ilícito, aspectos jurídicos y transformaciones territoriales, logrando, según las delegaciones, avances concretos en cada uno de estos frentes.
En el mismo pronunciamiento, la Mesa rechazó la reciente escalada de violencia contra la población civil en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca.
Las delegaciones hicieron un llamado a los responsables de estos hechos, “independientemente de donde provengan”, para que excluyan a la población civil de cualquier confrontación armada.


