Los Faraones vivieron los 90 minutos más intensos de su historia mundialista en el Lumen Field de Seattle. Egipto abrió el marcador al minuto 5 con un rebote que Mahmoud Saber aprovechó dentro del área, pero Irán empató apenas nueve minutos después con un remate cruzado de Rezaeian que puso el corazón de todo Egipto en la garganta. El partido se mantuvo igualado hasta el minuto 90+3, cuando Irán marcó lo que parecía el gol de la clasificación y Egipto quedó al borde del precipicio. Sin embargo, el VAR intervino para anular el tanto por posición adelantada y el 1-1 quedó como resultado final, desatando una celebración histórica en el banquillo egipcio.
Con este empate, Egipto clasifica como segundo del Grupo G y escribe la página más gloriosa de su historia mundialista: nunca antes había superado la fase de grupos en una Copa del Mundo en sus cinco participaciones previas. Los Faraones se medirán con Australia en dieciseisavos, mientras que Irán queda eliminado pese a una actuación valiente que estuvo a centímetros de darle el milagro de la clasificación. El Grupo G pasará a la historia como uno de los más apretados del torneo, resuelto en los últimos minutos de la última jornada con el VAR como árbitro final de todos los destinos.




