Estados Unidos anunció una nueva medida económica que permite a empresas estadounidenses participar en el comercio del oro proveniente de Venezuela, una decisión que marca un cambio importante en las sanciones que durante años limitaron este sector estratégico del país sudamericano.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió la Licencia General 51, que autoriza a compañías estadounidenses a comprar, transportar y revender oro de origen venezolano, incluso en operaciones que involucren al gobierno venezolano o a la empresa estatal minera Minerven.
La licencia también permite realizar actividades relacionadas con el comercio del metal, como servicios logísticos, transporte, refinación y seguros, ampliando las oportunidades de negocio para empresas estadounidenses interesadas en el sector aurífero venezolano.
Según el documento oficial, las transacciones deberán cumplir estrictas condiciones:
- Los contratos deberán regirse por las leyes de Estados Unidos.
- Las disputas legales se resolverán en tribunales estadounidenses.
- Los pagos a entidades venezolanas sancionadas deberán canalizarse a través de un fondo supervisado por el Departamento del Tesoro.
El anuncio se produjo poco después de una reunión en Caracas entre la presidenta interina venezolana Delcy Rodríguez y el secretario del Interior de Estados Unidos Doug Burgum, encuentro en el que se discutieron oportunidades de inversión y cooperación en el sector minero.
Analistas consideran que esta decisión podría tener varios efectos: reactivar la industria aurífera venezolana, reducir el comercio ilegal de oro y abrir una nueva etapa de cooperación económica entre ambos países tras años de tensiones diplomáticas. Sin embargo, también genera debate sobre el impacto político y ambiental de expandir la minería en el país.




