El Gobierno de Estados Unidos anunció sanciones contra una red de ciudadanos y empresas colombianas señaladas de reclutar y enviar exmilitares como mercenarios al conflicto armado en Sudán, una guerra que ha derivado en una de las crisis humanitarias más graves del mundo. La medida, emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro, marca un precedente al ser la primera vez que Washington actúa contra una estructura latinoamericana vinculada directamente con este conflicto en África.
Sanciones
Entre los sancionados figuran el exoficial Álvaro Andrés Quijano Becerra, identificado como el principal articulador de la red, junto a su esposa Claudia Viviana Oliveros Forero. Ambos habrían creado en Bogotá la empresa International Services Agency (A4SI), utilizada como fachada para captar personal con experiencia militar bajo la promesa de trabajos de seguridad en el exterior. Sin embargo, los reclutados terminaban integrándose a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), grupo paramilitar enfrentado al Ejército sudanés.
Tras sanciones iniciales en 2025, la red habría mutado su estructura mediante nuevas empresas como Fénix Human Resources SAS, manteniendo el reclutamiento bajo esquemas contractuales más complejos. A esto se suma la participación de compañías como Talent Bridge SA en Panamá y Global Qowa Al-Basheria SAS, que facilitaron la intermediación internacional y dificultaron el rastreo de las operaciones.
Informe
Según informes presentados ante Naciones Unidas, los exmilitares eran trasladados a través de rutas que incluían Emiratos Árabes Unidos, Somalia y Libia, antes de ingresar a Sudán. Este esquema logístico permitió el movimiento de cientos de combatientes hacia zonas controladas por las FAR.
Las sanciones implican el bloqueo de bienes y activos en territorio estadounidense, así como restricciones a cualquier entidad vinculada a los implicados. Más allá del impacto financiero, la medida busca frenar el flujo de combatientes extranjeros que prolongan la guerra y agravan la crisis humanitaria.
El conflicto en Sudán, iniciado en 2023, ha dejado decenas de miles de muertos y millones de personas en situación de vulnerabilidad extrema. Organismos internacionales han denunciado graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo ataques contra civiles y el uso de armas prohibidas.
Finalmente, Estados Unidos reiteró su llamado a una tregua humanitaria que permita el ingreso de ayuda y abra la puerta a negociaciones para un cese definitivo de hostilidades, en medio de una guerra que continúa sin una solución clara a corto plazo.


