EE. UU. pone en marcha arancel global del 10 % tras revés judicial y reactiva su estrategia comercial

Estados Unidos comenzó a aplicar oficialmente un arancel global del 10 % a la mayoría de sus importaciones este martes 24 de febrero de 2026, en un movimiento de política comercial impulsado por el presidente Donald Trump después de un fallo de la Corte Suprema que invalidó sus anteriores gravámenes.

La medida establece un recargo temporal de 10 %, que estará vigente durante aproximadamente 150 días, con posibilidad de extenderse si el Congreso lo aprueba. Esta tasa arancelaria se aplica a bienes importados desde todos los países, con algunas exenciones específicas determinadas por la administración estadounidense.

¿Por qué se impone el nuevo arancel?

La decisión surge tras un fallo del máximo tribunal estadounidense que consideró que parte de la agenda arancelaria anterior —basada en facultades de emergencia económica— excedía la autoridad presidencial. En respuesta, la Casa Blanca optó por emitir una orden ejecutiva bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite gravar importaciones por un período limitado sin necesidad de aprobación legislativa.

Aunque el presidente Trump anunció que planea aumentar la tasa al 15 %, inicialmente la tarifa se mantiene en 10 % por ahora mientras se clarifican los pasos legales y políticos.

Alcance del arancel y exclusiones

La norma indica que ciertos productos y sectores quedarán exentos del impuesto, como algunos bienes agrícolas, medicamentos o productos energéticos, así como mercancías ya gravadas por acuerdos comerciales existentes. Además, el arancel no reemplaza totalmente otros gravámenes previos que siguen vigentes bajo diferentes leyes.

Repercusiones en el comercio internacional

La entrada en vigor de este arancel global ha generado incertidumbre en mercados y negociaciones comerciales en curso, con países como la Unión Europea o India revisando sus estrategias y, en algunos casos, suspendo discusiones comerciales hasta clarificar el impacto de la medida.

Expertos internacionales han señalado que esta política puede alterar cadenas de suministro, aumentar costos de importación y generar tensiones con socios comerciales, al tiempo que redefine parte de la política comercial estadounidense para los próximos meses.

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