El presidente Donald Trump ordenó este jueves al Departamento de Defensa de Estados Unidos reanudar de forma inmediata las pruebas de armas nucleares, marcando el fin de una moratoria que llevaba más de tres décadas vigente.
La decisión fue anunciada justo antes del encuentro programado entre Trump y el presidente chino Xi Jinping en Corea del Sur, en un contexto de alta tensión internacional. De acuerdo con información difundida por Reuters, el mandatario norteamericano instruyó al Pentágono a “garantizar la preparación total del arsenal estratégico” ante las “nuevas amenazas globales”.
🔹 Una ruptura con 33 años de contención nuclear
Las pruebas nucleares en territorio estadounidense habían sido suspendidas desde 1992, cuando se firmó un acuerdo informal para detenerlas. Desde entonces, el país ha dependido de simulaciones computacionales y mantenimiento avanzado de su arsenal, sin detonar nuevas armas.
El anuncio de Trump rompe con ese consenso histórico y podría tener implicaciones directas en la estabilidad geopolítica mundial, especialmente frente a potencias como China y Rusia.
🔹 Reacciones internacionales
Expertos en seguridad global y organismos internacionales expresaron su preocupación por la medida.
“Reanudar pruebas nucleares después de 30 años es un paso atrás en los esfuerzos por reducir el riesgo atómico”, señaló un portavoz de la ONU citado por Reuters.
Mientras tanto, el Kremlin y Pekín han solicitado una respuesta “prudente”, advirtiendo que cualquier escalada “pondrá en riesgo décadas de diálogo sobre desarme”.




