El gobierno de Estados Unidos redujo el nivel de alerta para viajar a Venezuela, pasando de nivel 4 —la categoría más alta— a nivel 3, lo que implica que ahora recomienda reconsiderar los viajes al país.
La decisión fue anunciada por el Departamento de Estado como parte de una actualización de sus avisos de seguridad, con el objetivo de reflejar cambios recientes en las condiciones internas de Venezuela.
Según las autoridades estadounidenses, la rebaja del nivel de riesgo se debe principalmente a una disminución en amenazas como la detención arbitraria de ciudadanos extranjeros y los disturbios generalizados que anteriormente elevaban la alerta al máximo nivel.
Sin embargo, el gobierno de EE. UU. advirtió que Venezuela sigue siendo un destino de alto riesgo. Entre las principales preocupaciones se mantienen la criminalidad, el secuestro, el terrorismo y las deficiencias en el sistema de salud.
Además, se indicó que algunas zonas continúan siendo especialmente peligrosas, en particular las áreas fronterizas con Colombia y varios estados del país donde persisten problemas de seguridad.
A pesar de la reducción en la alerta, las autoridades insistieron en que los ciudadanos estadounidenses deben evaluar cuidadosamente cualquier viaje a Venezuela y mantenerse informados sobre las condiciones de seguridad antes de desplazarse.




