Estados Unidos anunció una nueva ayuda económica y de seguridad para Colombia que supera los 1.000 millones de dólares, una cifra que se convierte en una de las más importantes de las últimas décadas y que refleja el renovado interés de Washington en fortalecer su relación con Bogotá.
El anuncio se produce en un momento de acercamiento entre los dos gobiernos y coincide con la llegada de una nueva administración colombiana que ha planteado como una de sus principales prioridades el fortalecimiento de la seguridad y la lucha contra las organizaciones criminales.
La decisión de Washington representa un importante respaldo a Colombia, país que durante décadas ha mantenido una estrecha cooperación con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales.




