Bogotá, Colombia – 06 de febrero de 2026. La Embajada de Estados Unidos en Colombia confirmó este viernes, a través de un comunicado oficial, que John McNamara, hasta ahora Encargado de Negocios de la misión estadounidense en Bogotá, dejará su cargo y se retirará del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Su salida está programada para el próximo viernes 13 de febrero de 2026, marcando el fin de una trayectoria diplomática de más de dos décadas y el cierre de un capítulo importante en la relación bilateral entre Washington y Bogotá.
Una carrera diplomática al servicio de Estados Unidos
McNamara, de origen estadounidense y miembro de carrera del Servicio Exterior de Estados Unidos, asumió como Encargado de Negocios, ad interim, el 1 de febrero de 2025, luego de que la representación diplomática de su país en Colombia quedara sin un embajador con rango oficial desde 2022.
Antes de este cargo, McNamara desempeñó funciones diplomáticas en diversas regiones del mundo, con varios destinos en América Latina y el Caribe. Su experiencia incluyó roles como jefe de misión en el Caribe Neerlandés (Curazao) y subjefe de misión en la Embajada estadounidense en Lima (Perú), además de ocupaciones políticas y consulares. También fue oficial militar en el Ejército de Estados Unidos, sirviendo en América Latina y en asignaciones en el Pentágono antes de integrarse plenamente al Servicio Exterior.
Durante su gestión en Colombia, McNamara jugó un papel crucial en temas que abarcaron la cooperación contra el narcotráfico, el diálogo político y la relación con sectores clave del gobierno colombiano, incluyendo momentos de fricción entre los gobiernos de Gustavo Petro y Donald Trump.
Un contexto diplomático de tensiones y mediación
La presencia de McNamara en Bogotá coincidió con uno de los periodos más delicados de la relacion bilateral en años recientes. Durante 2025 se presentaron tensiones entre los dos gobiernos, que incluyeron llamados a consultas de diplomáticos —una medida poco usual— por parte de ambos países y diferencias sobre políticas internacionales, seguridad y migración.
Aunque esa fase diplomática tensionada fue un reto, distintas fuentes periodísticas señalan que McNamara actuó como mediador institucional, buscando mantener líneas de comunicación abiertas y evitando rupturas mayores entre las administraciones de Colombia y Estados Unidos.
Reacciones oficiales y transición en la Embajada
En Bogotá, el presidente Gustavo Petro expresó este viernes su reconocimiento hacia McNamara y lo calificó como “un amigo que ha ayudado en un momento difícil” durante un periodo complejo para la relación bilateral. Petro también dijo esperar que Colombia pronto tenga un embajador estadounidense en propiedad, lo que pondría fin al prolongado periodo en que el cargo ha estado vacante.
La salida de McNamara se da en medio de la ausencia de un embajador titular en la Embajada de Estados Unidos en Colombia, después de que la nominación de Daniel Newlin al cargo fue devuelta por el Senado estadounidense por motivos administrativos.
Para asegurar la continuidad del trabajo diplomático, se espera que Jarahn Hillsman, ministro consejero de la misión, asuma interinamente la conducción de la embajada cuando McNamara concluya sus funciones el próximo viernes 13. Hillsman es miembro de carrera del Servicio Exterior con amplia experiencia en asuntos multilaterales y diplomáticos.
¿Qué significa la salida de McNamara?
El retiro de John McNamara representa no solo el final de una etapa de servicio en Colombia para este diplomático, sino también un momento clave para la relación bilateral entre Estados Unidos y Colombia. Su gestión transcurrió en un contexto marcado por fricciones políticas, diferencias de enfoque en temas de seguridad y narcotráfico, y la necesidad de mantener canales de diálogo incluso ante discrepancias profundas entre las administraciones de Washington y Bogotá.



