El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, calificó este jueves al expresidente cubano Raúl Castro como un “fugitivo de la justicia estadounidense”, luego de que el Departamento de Justicia presentara cargos en su contra por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
Rubio evitó explicar si Washington planea capturar o extraditar a Castro y respondió: “No voy a hablar de cómo lo traeríamos aquí”. También aseguró que las pruebas contra el exmandatario cubano “son claras”.
La acusación judicial presentada en Miami incluye cargos de asesinato y conspiración relacionados con el ataque aéreo en el que murieron cuatro pilotos vinculados al exilio cubano. Según las autoridades estadounidenses, Raúl Castro habría ordenado el derribo cuando era ministro de Defensa de Cuba.
Desde La Habana, el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla rechazó las declaraciones de Rubio y acusó a Estados Unidos de intentar “instigar una agresión militar” contra la isla.
La tensión entre ambos países aumentó en las últimas horas y medios internacionales señalan que el caso podría marcar una nueva escalada diplomática entre Washington y el gobierno cubano.




