El presidente Donald Trump confirmó este domingo que Estados Unidos permitirá la llegada a Cuba de un buque petrolero de bandera rusa, en un contexto marcado por la severa crisis energética que afronta la isla debido al embargo estadounidense, que ha interrumpido la mayoría de los envíos de combustible hacia La Habana.
Trump, desde el Air Force One, señaló que no se opondrá al ingreso de la embarcación:
“Tenemos un buque petrolero ahí afuera. No nos molesta que alguien reciba una carga de petróleo, porque tienen que sobrevivir”, declaró ante periodistas. Añadió que, en la situación actual, tampoco tendría inconvenientes si otros países despachan combustible a la isla, dado que “la gente necesita calefacción, refrigeración y todo lo necesario para vivir”.
Movimiento del buque Anatoly Kolodkin
El petrolero Anatoly Kolodkin, que zarpó desde Rusia a inicios de marzo con aproximadamente 730.000 barriles de crudo, se encuentra a pocas horas de las costas cubanas, según estimaciones de Jorge Piñón, investigador del Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
El experto detalló que la nave está a unas 14 horas del puerto de Nipe, en Holguín, y a cerca de día y medio de Matanzas, principal centro logístico del crudo en la isla. Una vez arribe, el traslado del petróleo hacia la refinería de La Habana podría tardar de dos a cinco días adicionales.
Datos de la plataforma MarineTraffic señalaban que, la tarde del domingo, el buque navegaba por el Caribe con destino final a Matanzas, donde se prevé su arribo este martes.
Reacciones y contexto político
Trump minimizó las afirmaciones de que autorizar la llegada del buque favorecería al presidente ruso, Vladimir Putin, al señalar que “pierde una carga de petróleo, eso es todo”. También destacó que la Guardia Costera estadounidense continúa patrullando las aguas internacionales al norte de Cuba.
La cadena CNN había adelantado hace más de una semana que el Anatoly Kolodkin se dirigía a Cuba con una carga de crudo, mientras analistas marítimos de Kpler estimaban que su llegada se produciría esta misma semana.
Impacto potencial del crudo en Cuba
De acuerdo con Piñón, si el petróleo ruso es procesado en las refinerías cubanas, podría generar cerca de 250.000 barriles de diésel, equivalente a unos 12,5 días de consumo interno. Su utilización dependerá de las prioridades del Gobierno cubano, como abastecer grupos electrógenos, transporte, agricultura o mantener reservas estratégicas.
La crisis de combustible en Cuba se profundizó tras la captura por parte de EE. UU. del presidente venezolano Nicolás Maduro, que frenó por completo los envíos de petróleo desde Venezuela. Posteriormente, el suministro de otros países, incluido México, también se redujo ante la amenaza estadounidense de imponer aranceles adicionales a quienes suministraran crudo a la isla.
Una crisis energética en expansión
La escasez de combustible ha intensificado los apagones, cada vez más prolongados, en medio de una infraestructura eléctrica deteriorada. Tan solo en el último mes, Cuba sufrió dos apagones totales que dejaron sin energía a La Habana y a varias ciudades.
La falta de crudo ha impactado servicios esenciales y el transporte de alimentos, lo que ha generado creciente malestar social. En distintas localidades se han registrado protestas con cacerolazos y fogatas en las calles durante los cortes de energía.
La semana pasada, el Kremlin confirmó que mantiene conversaciones con el Gobierno cubano para definir posibles ayudas, aunque no mencionó envíos específicos de petroleros rumbo a la isla.


