Ecuador se ubica entre los diez países más violentos del mundo, según el informe Conflict Watchlist 2026 de ACLED. La organización advierte que la seguridad sigue deteriorándose y que el crimen organizado se expande por amplias zonas del país.
En 2025, Ecuador registró la tasa de homicidios más alta de América Latina por tercer año consecutivo. Entre el 1 de enero y el 28 de noviembre, más de 3.600 personas murieron a causa de la violencia de grupos criminales, un aumento del 42% frente a 2024. ACLED estima que el 71% de la población, más de 12 millones de personas, estuvo expuesta a violencia relacionada con el crimen organizado, la cifra más alta en la región.
Conflictos
La escalada de violencia responde, en gran parte, a la disputa territorial entre Los Lobos y Los Choneros. La extradición de José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, debilitó a Los Choneros y permitió que Los Lobos expandieran su control sobre rutas de droga y oro. Esta pugna afecta principalmente las provincias de Manabí y Los Ríos.
La fragmentación interna de los grupos también incrementa la violencia. La captura o asesinato de líderes genera disputas por economías ilícitas, especialmente en la minería ilegal de oro en El Oro. Muchos conflictos comienzan en las cárceles y se trasladan a las calles, provocando masacres y enfrentamientos.
Desafíos del Estado
El presidente Daniel Noboa desplegó a las Fuerzas Armadas en calles y prisiones, pero la estrategia aún no frena el incremento de la violencia. ACLED advierte que 2026 será decisivo: si ninguna organización logra hegemonía ni el Estado controla efectivamente cárceles y comunidades, la violencia podría expandirse a nuevas provincias. Las elecciones locales de 2027 y los cambios en políticas regionales podrían agravar la situación.




