Las Fuerzas Armadas de Ecuador indicaron que esta operación, apoyada por EE.UU., estuvo dirigida a un supuesto campamento de Comandos de la Frontera, un grupo disidente de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que habría incluido un presunto puesto de descanso del líder de la organización criminal, identificado como “Mono Tole”. La operación no dejó ninguna baja ni se reportó la captura de algún líder criminal.


