Dos hombres que se identificaron como integrantes de la Policía Nacional protagonizaron el martes 1 de septiembre una inusual protesta frente a la Casa de Nariño, en Bogotá. Los uniformados, procedentes de Cúcuta, se esposaron a las rejas de la sede presidencial para pedir una reunión con el presidente Abelardo de la Espriella.
Los manifestantes llegaron con una pancarta en la que solicitaban ser escuchados por el mandatario. Según versiones conocidas sobre el caso, uno de ellos se identificó como el subintendente Eli Saúl Marconi Ibarra y aseguró que llevaba cerca de 19 años en la institución antes de ser retirado.
El uniformado sostuvo que su salida de la Policía fue injusta y cuestionó el procedimiento utilizado para apartarlo de la institución. También afirmó que había puesto en conocimiento de sus superiores presuntas irregularidades relacionadas con un procedimiento realizado en su vivienda y que, posteriormente, fue objeto de una investigación disciplinaria.
Los dos hombres también manifestaron su intención de denunciar presuntos hechos irregulares dentro de la institución y solicitaron que sus casos fueran revisados directamente por el jefe de Estado.
La protesta generó la activación de los protocolos de seguridad en los alrededores de la Casa de Nariño y llamó la atención de transeúntes en el centro de Bogotá. Finalmente, los uniformados fueron persuadidos para abandonar el lugar.
Por ahora, los señalamientos realizados durante la protesta son de carácter preliminar y deberán ser evaluados por las autoridades competentes. Asimismo, versiones periodísticas señalan que existen diferencias sobre las circunstancias que llevaron al retiro de los dos hombres de la institución.



