La crisis financiera del sistema de salud en Nariño sigue agravándose. Dos instituciones especializadas en salud mental del departamento se declararon en emergencia debido a problemas de liquidez, mientras una de ellas suspendió la atención a afiliados de Emssanar EPS por la acumulación de deudas y retrasos en los pagos.
De acuerdo con reportes conocidos este 2 de junio, las entidades afectadas son hospitales dedicados a la atención de pacientes con trastornos mentales y consumo problemático de sustancias psicoactivas, servicios considerados esenciales para una población especialmente vulnerable. La situación ha generado preocupación entre familiares, usuarios y autoridades de salud por el riesgo de interrupción de tratamientos y hospitalizaciones.
La crisis se enmarca en un problema más amplio que afecta a la red hospitalaria nariñense. Durante los últimos meses, varias instituciones han restringido servicios a usuarios de Emssanar debido a deudas acumuladas. La Fundación Hospital San Pedro suspendió temporalmente la atención a afiliados de esa EPS en mayo, argumentando incumplimientos contractuales y una cartera que supera los 80.000 millones de pesos, aunque posteriormente se alcanzó un acuerdo para reanudar los servicios.
Asimismo, el Hospital Universitario Departamental de Nariño limitó desde abril la atención a usuarios de Emssanar únicamente a servicios de urgencias, debido a la ausencia de un contrato vigente con la EPS.
Las autoridades departamentales han advertido que la cartera acumulada de las EPS con hospitales y clínicas de Nariño alcanza niveles críticos, comprometiendo la sostenibilidad financiera de los prestadores y la continuidad de la atención para miles de pacientes.
El caso resulta especialmente delicado en salud mental, un sector que ya enfrenta limitaciones históricas de infraestructura, personal especializado y financiación, por lo que cualquier restricción en los servicios puede tener consecuencias significativas para los pacientes y sus familias.


