En medio de los manglares, los ríos y las montañas que resguardan la memoria del conflicto armado en el Pacífico nariñense, la búsqueda humanitaria sigue abriendo caminos para intentar responder una de las preguntas más dolorosas que aún acompaña a cientos de personas buscadoras: ¿dónde están?, ¿qué pasó?, ¿por qué desapareció mi ser querido?
La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) recuperó dos cuerpos que corresponderían a personas desaparecidas en razón y contexto del conflicto armado, tras desarrollar misiones humanitarias de prospección con fines de recuperación en distintas zonas de interés para la búsqueda ubicadas en la periferia rural de Tumaco y Barbacoas, en Nariño.
Información
Las acciones se realizaron gracias a la información aportada por firmantes del Acuerdo de Paz, así como al decidido acompañamiento de comunidades étnicas, consejos comunitarios y autoridades indígenas que han contribuido a la construcción de confianza y al fortalecimiento de las acciones humanitarias de búsqueda en el territorio.
La primera acción humanitaria se llevó a cabo en la vereda San Luis Robles, jurisdicción del Consejo Comunitario Rescate Las Varas, municipio de Tumaco. Allí, existía potencial para la recuperación de dos cuerpos. Sin embargo, tras las labores de prospección, fue posible recuperar un cuerpo que, de acuerdo con las hipótesis de investigación de la UBPD, habría sido inhumado hacia el año 2014.
De igual manera, en la vereda Ambupí, perteneciente al Consejo Comunitario Unión del Río Rosario, también en Tumaco, se adelantó una misión humanitaria donde se tenía información sobre la posible ubicación de tres cuerpos. Como resultado de las labores desarrolladas en terreno, fue recuperado uno de ellos con hipótesis de identidad e inhumado igualmente hacia el año 2014.
Disposición
Finalmente, en el municipio de Barbacoas, la UBPD adelantó una misión de prospección durante tres días en el resguardo indígena de Vegas, gracias a información suministrada por integrantes del grupo Comuneros del Sur, en el marco de los Diálogos de Paz y la mesa de construcción de paz territorial en Nariño.
El aporte de las comunidades, su conocimiento del territorio, su disposición para acompañar las labores y su compromiso con las familias buscadoras continúan siendo fundamentales para encontrar respuestas y aliviar el sufrimiento causado por la desaparición.
Para Amanda Castillo, coordinadora de la UBPD en el Pacífico nariñense, cada hallazgo representa una posibilidad de brindar respuestas a las familias que han esperado durante años noticias sobre sus seres queridos.
Actualmente, el Pacífico nariñense registra un universo de 1.942 personas dadas por desaparecidas en razón y contexto del conflicto armado.




