El ciclista francés Dorian Godon se llevó la victoria en la séptima etapa de la París‑Niza 2026, una jornada atípica que terminó reducida a apenas 47 kilómetros debido a las duras condiciones climáticas que afectaron la carrera en el sur de Francia.
La etapa, originalmente diseñada como una jornada de montaña decisiva con llegada en alto en Auron, tuvo que ser modificada por la organización tras las intensas lluvias en los valles y la presencia de nieve en zonas altas. Finalmente, el recorrido quedó limitado a un corto trayecto entre Pont Louis Nucera e Isola, eliminando las principales ascensiones previstas.
Una etapa caótica marcada por el clima
El mal tiempo transformó por completo el desarrollo de la jornada. Lo que estaba previsto como la etapa reina terminó convirtiéndose en una carrera corta y rápida, donde las oportunidades para ataques de los escaladores prácticamente desaparecieron. El pelotón mantuvo el control durante gran parte del recorrido y neutralizó los pocos intentos de fuga.
Con un trazado reducido y sin grandes puertos, la victoria terminó definiéndose al esprint entre un grupo reducido de corredores. Allí apareció la potencia del campeón francés Godon, quien lanzó un fuerte sprint final para imponerse con autoridad.
Godon se impone en el sprint final
El corredor del equipo Ineos Grenadiers cruzó la meta en primer lugar tras un final en ligero ascenso en Isola. En el podio de la etapa lo acompañaron el eritreo Biniam Girmay y el neerlandés Cees Bol, quienes completaron los tres primeros lugares del día.
La victoria también representó un momento especial para Godon, ya que se trató de su primer triunfo con el equipo británico en la prestigiosa carrera del calendario WorldTour.
La general sigue bajo control de Vingegaard
Mientras tanto, el danés Jonas Vingegaard mantuvo el liderato de la clasificación general tras una etapa que, debido al recorte del recorrido, dejó pocos cambios entre los aspirantes al título.
Con una ventaja considerable sobre sus rivales, el líder llega bien posicionado a la última etapa con final en Niza, donde se definirá oficialmente el campeón de una edición de la París-Niza que ha estado marcada por el clima extremo y varios cambios en el recorrido.
La llamada “Carrera hacia el Sol” vuelve así a demostrar que, incluso con etapas improvisadas por el clima, el espectáculo del ciclismo profesional siempre encuentra un protagonista inesperado.



