El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su política comercial al imponer nuevos aranceles que afectan a más de 185 países, incluyendo aliados y adversarios. A partir del 9 de abril de 2025, se ha establecido un arancel base del 10% a todas las importaciones, con incrementos específicos para ciertos países. China, por ejemplo, enfrenta un arancel total del 104% tras un aumento adicional del 50%. La Unión Europea e India se enfrentan a aranceles del 20% y 26%, respectivamente
En una cena del Comité Nacional Republicano, Trump utilizó un lenguaje provocador al referirse a las negociaciones arancelarias, afirmando que más de 70 países están «desesperados» por negociar y que «le están lamiendo el culo». Defendió la imposición de un arancel del 104% a productos chinos y un arancel global del 10% a todos los socios comerciales, argumentando que Estados Unidos ya gana 2.000 millones de dólares diarios por estas medidas.
China ha respondido lanzando una campaña de propaganda digital que ridiculiza a Estados Unidos, utilizando medios generados por inteligencia artificial para mostrar a estadounidenses en situaciones de dificultad económica. Además, el Ministerio de Comercio chino condenó las acciones de Trump como «intimidación unilateral» y anunció aranceles de represalia del 34% a todas las importaciones estadounidenses.
Estas medidas han provocado una fuerte caída en los mercados estadounidenses; el S&P 500 y el Nasdaq Composite han disminuido más del 15% y casi el 21% en lo que va del año, respectivamente. Líderes económicos advierten que los aranceles podrían aumentar la inflación y elevar el riesgo de una recesión. Incluso aliados de Trump, como Elon Musk, han criticado estas políticas, abogando por una zona de libre comercio sin aranceles

