DOMINIO ABSOLUTO EN ATLETISMO

Con quince deportistas Boyacá participó en la competencia.

Boyacá irrumpió con autoridad y dejó huella en el Campeonato Nacional Sub-18 de Atletismo disputado en Ibagué, firmando una presentación que no pasó desapercibida y que hoy pone al departamento en el centro del mapa deportivo del país. Con una cosecha contundente de medallas y actuaciones destacadas, la delegación boyacense no solo compitió: impuso condiciones.

Desde la primera jornada, el mensaje fue claro. Johana Pilar Pérez Gutiérrez y Yerson Felipe Joya Cortés encendieron la pista al quedarse con las medallas de oro en los 1.500 metros, demostrando potencia, estrategia y carácter frente a rivales de alto nivel provenientes de ligas como Bogotá, Antioquia y Cundinamarca. Sus tiempos —4’43”82 y 4’08”81, respectivamente— marcaron la pauta de lo que sería una participación demoledora.

Pero el golpe no se detuvo ahí. Mariana Prieto elevó aún más la tensión competitiva al conquistar el oro en los 2.000 metros con obstáculos, dominando de principio a fin con un tiempo de 7:21.27. Su actuación confirmó que Boyacá no solo tiene velocidad, sino también resistencia y técnica en pruebas de alta exigencia.

La embestida continuó con Yerson Felipe Joya, quien volvió a brillar en los 3.000 metros planos, consolidándose como una de las grandes figuras del campeonato con un nuevo oro (8:52.30). Este doblete lo posiciona como uno de los talentos más prometedores del atletismo nacional juvenil.

En medio de la intensidad, también hubo espacio para el trabajo colectivo. El equipo femenino de relevo 4×400 metros —integrado por Eileen Mariana Prieto, Alison Camila Medina, Johana Pilar Pérez e Isabella Micolta— logró una valiosa medalla de bronce con un tiempo de 4:08.33, reflejando coordinación y entrega en cada posta.

A nivel individual, Alison Camila Medina también subió al podio con un bronce en los 800 metros (2:20.27), mientras que Johana Pilar volvió a destacarse en los 3.000 metros, sumando otra presea de bronce (11:08.36) y confirmando su regularidad en distintas pruebas.

El balance final es contundente: cuatro medallas de oro, múltiples podios y una delegación que no solo compitió, sino que envió un mensaje claro al país. Boyacá tiene presente… y un futuro que asusta.

Más allá de los resultados, esta actuación importa porque evidencia el crecimiento del proceso deportivo en el departamento, el trabajo de entrenadores y el respaldo institucional. Lo que se vio en Ibagué no fue casualidad, fue el resultado de disciplina, talento y una generación que viene decidida a dominar.

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