3 de marzo de 2026. Un hombre de 43 años creyó inicialmente que el dolor y la molestia en su pecho se debían a tensión muscular, pero más tarde descubrió que estaba enfrentando cáncer de mama, una enfermedad poco común en hombres.
El veterano del ejército real británico Neil Ferriby, quien sirvió en misiones en Irlanda del Norte, Chipre e Irak, notó en enero de 2025 un bulto del tamaño de una canica cerca de su pezón derecho y una sensación de ardor, pero no le dio importancia pensando que era una simple lesión muscular relacionada con actividades cotidianas.
Fueron familiares y amigos quienes lo convencieron de visitar a su médico de cabecera semanas después. Los médicos ordenaron estudios que incluyeron una mamografía y una ecografía, y finalmente una biopsia confirmó la presencia de cáncer de mama en etapa dos, con tres tumores detectados en su pecho.
Tras el diagnóstico, Ferriby se sometió en abril de 2025 a una cirugía para extirpar los tumores y 13 ganglios linfáticos, seguida de un intenso tratamiento de quimioterapia de siete meses y radioterapia. Actualmente toma medicamentos hormonales por un periodo estimado de 10 años para prevenir recaídas.
A través de su experiencia, el hombre ha adoptado una “mentalidad de combate” frente a la enfermedad, inspirada en su trayectoria militar, y ahora comparte su historia para crear conciencia sobre el cáncer de mama en hombres, especialmente en quienes podrían ignorar síntomas similares.
El cáncer de mama en hombres es raro, con solo unos pocos cientos de casos diagnosticados anualmente en países como el Reino Unido, en comparación con más de decenas de miles en mujeres, lo que puede llevar a subestimar síntomas o a retrasos en la consulta médica.
Ferriby anima a otros hombres a no ignorar señales inusuales en su pecho y a buscar atención médica temprana si notan cambios persistentes, ya que la detección precoz puede ser clave para un tratamiento exitoso.


