Presuntamente hubo “leves roces íntimos, comentarios obscenos y agarrones.”
Redacción Extra
En Tunja, un estudiante del programa de Química de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), identificado como Camilo Sierra, denunció a una docente de la institución por presunto acoso sexual. Según el joven de 19 años, los hechos habrían iniciado en el segundo semestre de 2024 en un laboratorio de la universidad, donde asegura haber sido víctima de “leves roces en las partes íntimas, comentarios obscenos y agarrones” por parte de la docente, de más de 60 años y con más de 30 años de trayectoria en la universidad pública. El estudiante explicó que durante un tiempo no se atrevió a presentar la denuncia formal ante las autoridades de la institución, por temor a que sus quejas no tuvieran efecto al tratarse de una docente de planta con larga trayectoria. Sin embargo, ante la supuesta reincidencia de la conducta de la docente, decidió acudir a la rectoría de la universidad, desde donde se activó la denominada “ruta violeta”, un protocolo institucional que busca garantizar la protección de la víctima y dar curso a las denuncias de acoso dentro del marco jurídico. El rector de la UPTC, Enrique Vera, confirmó que se ha seguido el debido proceso establecido por la universidad y que se han implementado medidas de protección para el estudiante. Entre estas, se encuentra la reubicación de Sierra para que no tenga contacto directo con la docente denunciada durante el tiempo que le resta de carrera. No obstante, indicó que, al tratarse de una docente de planta, esta no puede ser separada de su cargo hasta que exista una orden judicial o se avance en el proceso legal correspondiente.
El caso fue remitido a la Fiscalía General de la Nación, donde la indagación está a cargo de una fiscal delegada. La información recabada hasta el momento se mantiene bajo estricta reserva para proteger a las partes involucradas y garantizar la imparcialidad del proceso judicial. Por su parte, Luz Adriana Moreno, abogada defensora de la docente, señaló que actualmente no existen cargos formales en su contra, por lo que los señalamientos difundidos públicamente podrían constituir calumnia o injuria. Además, resaltó que la exposición de los datos de la docente puede poner en riesgo su integridad física y vulnera su derecho a la presunción de inocencia. Hasta el momento, el caso continúa en etapa de investigación, y las autoridades instan a mantener la prudencia respecto a los comentarios públicos sobre el mismo, mientras se adelantan las diligencias necesarias para esclarecer los hechos.

