La compleja situación de orden público que se presenta en el departamento de Nariño por cuenta de los grupos armados ilegales, refleja el abandono del Estado en el que se encuentra el sur de Colombia.
Dirigentes sociales aseguran que paredes de estructuras públicas y murales de Sandoná, El Peñol, El Tambo, Ricaurte, Policarpa y Arboleda – Berruecos entre oros municipios del departamento de Nariño, fueron grafiteados con mensajes alusivos a las disidencias de las Farc, como estrategia de intimidación a os electores.
Por su parte Jaime Revelo concejal del municipio de Ipiales indicó a DIARIO DEL SUR que la segunda vuelta de las elecciones presidenciales no se debe convertir en un hecho de violencia, al asegurar que todas las entidades estatales deben poner su mirada en los municipios del piedemonte y de la costa pacífica nariñense, para impedir que los grupos armados ilegales obliguen a la comunidad a votar por el candidato que promueven las organizaciones alzadas en armas.
A la vez dijo que es muy importante que las Fuerzas Militares refuercen sus labores de seguridad en los municipios de Magüí Payán, Roberto Payán y Tumaco entre otras poblaciones donde varios medios de comunicación han denunciado que las comunidades son presionadas por los grupos insurgentes para que atiendan sus órdenes proselitistas o que de lo contrario se atienen a las consecuencias.
Frente a los problemas de orden público que se presentan en esas zonas, el Concejal subrayó que el Ejército, Policía y la Registraría Nacional del Estado Civil junto a las alcaldías, deben implementar mecanismos para que se garantice el voto libre, honesto, transparente y presiones de ninguna índole.
Ante esos y otros hechos que atentan contra la democracia, argumentó que es incierto lo que pueda suceder en el departamento de Nariño, antes y después de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.



