La industria de la moda ha comenzado a ampliar la representación de diferentes tipos de cuerpos, permitiendo que nuevas modelos ganen protagonismo en pasarelas, campañas publicitarias y reconocidas revistas internacionales.
De acuerdo con Brain Berries, esta transformación ha sido impulsada en buena medida por figuras como Ashley Graham, Iskra Lawrence, Precious Lee, Tess Holliday, Paloma Elsesser y Denise Bidot, quienes abrieron camino para una nueva generación de modelos que promueven una mayor diversidad corporal.
Entre los nuevos rostros destacados aparece Ajok Daing, nacida en Italia y de padres de Sudán del Sur. La modelo ha trabajado con reconocidas firmas como Stella McCartney, Chanel, Max Mara y Nina Ricci, además de protagonizar una portada de Vogue. Su carrera también ha estado acompañada por un mensaje en favor de una inclusión que sea constante dentro de la moda.
Otra de las figuras mencionadas es Yumi Nu, quien en 2022 se convirtió en la primera modelo de ascendencia asiática y talla grande en protagonizar la portada de la edición de trajes de baño de Sports Illustrated. También ha aparecido en publicaciones como Vogue y creó su propia línea de ropa, Blueki, a partir de las dificultades que encontró para conseguir prendas de diferentes tallas.
La mexicana Ana Carbajal también hace parte de esta generación. Su incursión en el modelaje ocurrió después de ser descubierta por un fotógrafo en un centro comercial de Hermosillo, Sonora. Posteriormente trabajó con marcas como Liverpool, Sears y Levi’s. Además de su carrera frente a las cámaras, es psicóloga y autora del libro El amor que nos robaron.
La lista también incluye a Tess McMillan, modelo estadounidense que debutó en una pasarela de Dolce & Gabbana y posteriormente trabajó con firmas como Marc Jacobs, Gucci, Jean Paul Gaultier, Balmain y Carolina Herrera. La joven también utiliza las redes sociales y la pintura como espacios para cuestionar los estereotipos tradicionales de belleza.
Ava Hariri-Kia, de Nueva York y con ascendencia iraní, enfrentó inicialmente críticas relacionadas con su cuerpo. Pese a ello, continuó su carrera y logró trabajar con marcas como Parade. La modelo ha reclamado una transformación más profunda de la industria para que la diversidad no sea solamente una tendencia temporal.
También sobresale Jill Kortleve, nacida en Países Bajos, quien participó en un desfile de Chanel y posteriormente trabajó con casas como Alexander McQueen, Fendi, Valentino y Michael Kors. Su trayectoria también ha estado acompañada por reflexiones sobre las etiquetas utilizadas para clasificar los cuerpos dentro de la moda.
La británica Celina Ralph ha participado en desfiles y editoriales para marcas como Neiman Marcus, Emilio Pucci y Alexander McQueen. Por su parte, Devyn García, nacida en Miami y de padres cubano-estadounidenses, ha desfilado para Valentino, Victoria’s Secret, Chloé y Jacquemus.
Completan la selección Leslie Sidora y Kate Wasley. Sidora comenzó a ganar reconocimiento a través de las redes sociales y posteriormente apareció en publicaciones como Elle y Harper’s Bazaar, además de trabajar con marcas como Abercrombie, Good American y Savage X Fenty. Wasley, de Australia, inició su carrera en Instagram y posteriormente consiguió colaboraciones con compañías internacionales y presencia en la edición de trajes de baño de Sports Illustrated.
La presencia de estas modelos refleja uno de los cambios que ha experimentado el sector en los últimos años: la búsqueda de una representación más amplia en las campañas, las pasarelas y las publicaciones de moda. Aunque las propias protagonistas señalan que todavía existen barreras, sus carreras muestran cómo nuevos perfiles continúan ganando espacio en una industria que durante décadas estuvo marcada por estándares corporales mucho más limitados.




