Arias acumula malos resultados y el Fortaleza empieza a generar dudas sobre el rumbo del proyecto
Diego Arias llega a esta derrota ante Llaneros en una situación técnica cada vez más comprometida: tres fechas disputadas en la Liga BetPlay 2026-II sin una sola victoria, con apenas 2 puntos producto de dos empates y ahora una derrota dolorosa ante un equipo recién llegado a primera división que lo remontó en su propia cancha después de que Fortaleza se había puesto en ventaja. Para un técnico que llegó al club con la misión de consolidar al equipo en la primera división y pelear por la clasificación a los cuadrangulares, este arranque de torneo es exactamente lo contrario de lo que necesitaba para generar confianza en la dirigencia y en una hinchada que esperaba ver un equipo competitivo desde el primer partido del semestre.
Lo que complica aún más la situación de Arias es el patrón que se repite en los tres partidos: Fortaleza tiene momentos positivos donde parece capaz de ganar pero no puede sostener el rendimiento durante los 90 minutos y siempre termina cediendo puntos en los momentos menos esperados. Ante Alianza cedió la ventaja, ante Pereira no pudo aprovechar la localía y esta tarde ante Llaneros perdió después de ponerse arriba 1-0 con un gol tempranero que debería haber dado tranquilidad al equipo. Ese problema de gestión de los partidos es una responsabilidad técnica que recae directamente sobre el entrenador y que en el fútbol colombiano la dirigencia no suele perdonar si los resultados no mejoran rápidamente. El partido ante Cúcuta el sábado 8 de agosto es prácticamente una final para Diego Arias: perder ese partido abriría el debate sobre su continuidad en un club que no puede permitirse otro semestre de resultados mediocres.




