El 21 de marzo de 2026, el mundo celebra el Día Mundial de la Poesía, una efeméride proclamada por la UNESCO en 1999 durante su 30ª reunión en París. La propuesta, impulsada por el editor Antonio Pastor Bustamante, buscó promover la enseñanza de la poesía, revitalizar la tradición oral de los recitales y apoyar a las pequeñas editoriales.
Un arte que atraviesa culturas
La poesía es una de las formas más antiguas de expresión humana. Desde los cantos épicos de Mesopotamia, como el Poema de Gilgamesh, hasta las composiciones líricas de la Grecia Antigua acompañadas por la lira, la palabra poética ha sido un medio para transmitir valores, emociones y experiencias universales. Obras como la Ilíada y la Odisea muestran cómo la tradición oral se convirtió en literatura escrita, preservando historias que aún hoy inspiran.
Diversidad y creatividad
La poesía se manifiesta en múltiples formas: épica, lírica, dramática o vanguardista. Todas comparten un mismo propósito: dar sentido a la vida, al amor y a la muerte. Su lenguaje, cargado de belleza y musicalidad, cuestiona la manera en que usamos las palabras y nos invita a percibir la realidad desde una mirada más profunda.
Un día para honrar a los poetas
Cada 21 de marzo, recitales, talleres y actividades culturales se organizan en distintos países para rendir homenaje a los poetas y acercar la poesía a nuevas generaciones. La fecha recuerda que la palabra escrita y recitada es un puente entre culturas, capaz de fomentar el diálogo y la paz.
La poesía hoy
En este 2026, el Día Mundial de la Poesía invita a reflexionar sobre el papel de la palabra en un mundo marcado por la inmediatez digital. La poesía, con su ritmo pausado y su capacidad de emocionar, se reafirma como un espacio de resistencia cultural y como una herramienta para reconectar con lo esencial: la humanidad compartida.




