Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino: memoria, justicia y dignidad

Cada 29 de noviembre se celebra el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, establecido por la Asamblea General de la ONU en 1977 y oficializado en 1978. La elección no fue casual: coincide con el aniversario de la Resolución 181 de 1947, que recomendó dividir Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío.

La decisión, presentada como solución, abrió un conflicto que aún no se resuelve. Décadas después, la llamada “cuestión de Palestina” sigue siendo uno de los temas más sensibles de la política internacional.

Derechos aún pendientes

La fecha recuerda que el pueblo palestino no ha visto realizados derechos fundamentales como la autodeterminación, la soberanía y el retorno de millones de refugiados. A diferencia de otras conmemoraciones de Naciones Unidas, este día no es meramente simbólico: sigue siendo necesario porque la realidad palestina continúa marcada por la ocupación militar, la violencia y la negación sistemática de sus derechos.

Un recordatorio de la partición

La Resolución 181 otorgó el 55 % de la Palestina histórica a los inmigrantes sionistas, mientras que el Estado árabe nunca llegó a materializarse. Jerusalén, bajo el concepto de corpus separatum, debía tener un régimen internacional especial. Sin embargo, pocos meses después, milicias avanzaron para asegurar fronteras y reducir el territorio árabe al 22 %.

En 1967, el ejército israelí conquistó lo que quedaba de Palestina, generando una nueva ola de desplazamientos y millones de refugiados.

La situación actual

Informes recientes de la ONU califican lo ocurrido como genocidio y advierten sobre la responsabilidad internacional frente a la tragedia en curso, especialmente en Gaza. La jornada invita a reflexionar sobre justicia, dignidad y el papel del mundo ante un conflicto que se prolonga por generaciones.

Conclusión

El Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino no es solo un recordatorio histórico. Es una llamada a la acción y a la conciencia global frente a una lucha que aún no termina. La fecha busca devolver la voz al pueblo, más allá de los discursos diplomáticos, y reafirmar que la justicia y la dignidad siguen siendo derechos pendientes.