Este sábado 24 de enero se conmemora el Día Internacional de la Educación, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2018. La fecha busca recordar que la educación es un derecho humano, un bien público y una responsabilidad compartida. Sin embargo, millones de personas aún carecen de acceso: cerca de 250 millones de niños y jóvenes no estudian y más de 763 millones de adultos son analfabetos.
El lema de este año
La UNESCO dedica la edición 2026 al lema “El poder de la juventud en la cocreación de la educación”. El organismo destaca que las personas menores de 30 años representan más de la mitad de la población mundial y son una fuerza clave para la innovación y el desarrollo sostenible. Aun así, enfrentan desigualdades, pobreza y falta de oportunidades educativas y laborales.
Jóvenes como protagonistas
La juventud no solo es beneficiaria de los programas educativos, también es protagonista en la construcción de sistemas más inclusivos. La revolución tecnológica y los cambios sociales exigen replantear cómo se enseña y se aprende. Por ello, la UNESCO presentó un nuevo instrumento de medición que evalúa la participación de estudiantes en la elaboración de leyes y políticas educativas, además de anunciar nuevos miembros de la Red de Jóvenes y Estudiantes para el ODS 4.
Retos y compromisos
La conmemoración recuerda que sin educación de calidad no será posible alcanzar la igualdad de género ni erradicar la pobreza, metas centrales de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Involucrar a los jóvenes en la toma de decisiones educativas es esencial para construir sociedades más justas, resilientes y preparadas para los desafíos del futuro.
El Día Internacional de la Educación 2026 invita al mundo a reconocer que la juventud es motor de cambio y que su participación activa es indispensable para transformar la educación y garantizar un futuro más equitativo.




