Cada 29 de abril, el mundo conmemora el Día Internacional de la Danza, instituido por la UNESCO en 1982 en honor al natalicio de Jean-Georges Noverre, considerado el creador del ballet moderno. Esta jornada busca resaltar la danza como una expresión artística universal y como un símbolo de identidad cultural. En Colombia, la danza tiene un papel fundamental, no solo en los escenarios, sino también como herramienta de cohesión social.

El legado de la danza en Colombia
Colombia es un país conocido por su diversidad cultural y sus expresiones dancísticas, que van desde las tradiciones folclóricas hasta las propuestas contemporáneas. Entre los ritmos más destacados están la cumbia, el mapalé, el currulao y el bambuco, que reflejan la riqueza y pluralidad de las regiones del país. Estas danzas no solo son una expresión artística, sino también un puente hacia las raíces y la historia de comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas.
En el ámbito profesional, la Compañía del Teatro Colón se ha convertido en un referente nacional e internacional. Sus temporadas incluyen montajes coreográficos que combinan tradiciones locales con innovadoras propuestas contemporáneas, posicionando a Colombia en el mapa mundial de la danza. Además, colectivos como Sankofa Danzafro en Medellín han destacado por la preservación y reinvención de las danzas afrocolombianas, mientras que espacios como el Festival Mundial de Salsa en Cali celebran la pasión por este ritmo que caracteriza al país.
La danza más allá de los escenarios
El impacto de la danza en Colombia no se limita a las grandes compañías. Proyectos comunitarios en regiones como el Caribe o el Pacífico utilizan la danza para promover inclusión y desarrollo social. En estos espacios, la danza se convierte en un medio para sanar, empoderar y visibilizar a comunidades históricamente marginadas.
Festivales como el Festival Nacional del Bambuco en Neiva y el Festival del Currulao en Tumaco permiten que estas expresiones lleguen a un público más amplio, fomentando la preservación del patrimonio cultural del país. Además, academias de danza y talleres en barrios y municipios brindan oportunidades a jóvenes talentos, fortaleciendo el tejido social.
Reflexión en el Día Internacional de la Danza
En el contexto actual, donde la digitalización ha cambiado la forma de consumir y compartir arte, la danza sigue siendo una herramienta poderosa para conectar emociones y comunidades. En Colombia, este día también es una ocasión para reflexionar sobre los retos de los artistas y para seguir impulsando la creación de espacios que permitan que la danza florezca como una expresión de libertad y cultura.
