Jaime Goyes Andrade

Día de Halloween

Se acerca el 31 de octubre, conocido como el Día de las Brujas o Halloween, fecha que ha dado mucho de qué hablar por los antecedentes históricos, pero que hoy en día no es más que un momento donde la gente goza con fiestas de disfraces y la repartición de dulces para los niños y niñas.

Y tal como lo dice una foto que anda circulando por las redes sociales, “los niños disfrutan Halloween por los dulces, el disfraz y la diversión, no porque les guste hacer rituales paganos, ni adorar al diablo, sino les vas a dar dulces, evítales el sermón”. 

Si en el pasado de pronto el 31 era visto de otra manera, actualmente no es más que un día de diversión, y así debe ser.

Aunque también hay que recordar la historia de este día, la cual dice que lo que hoy conocemos como Halloween se celebraba hace más de 3.000 años por los Celtas, un pueblo guerrero que habitaba zonas de Irlanda, Inglaterra, Escocia y Francia. Precisamente el 31 de octubre, los Celtas celebraban el fin de año con el Samhain, una fiesta pagana.

Con la inmigración europea a los Estados Unidos, principalmente la de los irlandeses católicos en 1846, llegó la tradición de Halloween al continente americano.

Cuando se habla de Halloween o Día de las Brujas se piensa en disfraces, maquillaje, fiesta, dulces y niños; pero la tradición indica que su celebración no siempre fue festiva y alegre, y que los ritos que se practicaban durante la noche tenían un carácter purificador y religioso.

Este día marcó la finalización del verano y la cosecha, y el comienzo del oscuro y frío invierno, momento del año que a menudo se asoció con la muerte humana.

Los celtas creían que la frontera entre los mundos de los vivos y de los muertos se volvía incierta en la noche antes del año nuevo y para ahuyentar a estos malos espíritus, se vestían con cabezas y pieles de animales.

Así que la tradición de disfrazarse viene desde hace mucho antes del nacimiento de Cristo, pero por fortuna, en nuestros días es de tipo comercial, donde muchas personas se benefician de la venta de artículos, dulces y de las fiestas nocturnas.

Personalmente siempre me ha gustado celebrar esta fecha con mis amigos y amigas, disfrazarnos, bailar y compartir un grato momento, y así pienso que debe verse a Halloween, no como algo malo sino como una fecha para divertirse sanamente.

Por: Jaime Goyes Andrade