Guillermo de Amores se despide de Millonarios sin haber cumplido las expectativas que generó su llegada
El uruguayo Guillermo de Amores cierra su etapa en el club azul sin pena ni gloria, en lo que fue uno de los pasos más discretos y problemáticos de un arquero extranjero por el fútbol colombiano en años recientes. De Amores llegó a Millonarios con un perfil interesante y experiencia en el fútbol sudamericano, pero desde el primer día su historia en Bogotá estuvo marcada por las lesiones que le impidieron agarrar ritmo y continuidad. Cuando finalmente pudo jugar, los errores bajo los palos fueron evidentes y la hinchada azul nunca lo adoptó como propio, generando una tensión que se fue acumulando partido a partido hasta hacer insostenible su permanencia en el club.
La directiva de Millonarios confirmó su desvinculación con un comunicado escueto que agradeció su profesionalismo y calidad humana, palabras que en el fútbol suelen significar que la relación terminó sin conflicto pero tampoco con satisfacción de ninguna de las partes. De Amores se va siendo el tercer arquero en salir del club en este mercado junto a Diego Novoa, lo que refleja la magnitud del problema que tuvo Millonarios entre los tres palos durante el primer semestre. Para el uruguayo esta salida representa la oportunidad de encontrar un nuevo club donde pueda demostrar que su nivel real es superior al que mostró en Bogotá, porque las lesiones y la falta de continuidad nunca permiten ver al verdadero jugador. Millonarios, por su parte, cierra un capítulo que prefiere olvidar y mira hacia adelante con Burrai y Aguirre como los nuevos dueños del arco azul.




