En un operativo conjunto entre el Ejército Nacional de Colombia, la ONU y la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, fueron destruidas 6,5 toneladas de material de guerra entregadas voluntariamente por la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), como parte de los compromisos adquiridos dentro del proceso de paz en curso.
La actividad se llevó a cabo en una zona rural de Tumaco, en el departamento de Nariño, donde expertos antiexplosivos neutralizaron de forma controlada más de 800 minas antipersonal, 500 detonadores, granadas de mano, cilindros bomba y material de fabricación casera.
Según fuentes del Ministerio de Defensa, esta acción representa “un paso significativo hacia la reducción de la capacidad bélica de los grupos armados ilegales y la recuperación de la seguridad en el suroccidente del país”.
El Gobierno Nacional destacó que la entrega se realizó bajo supervisión internacional y contó con presencia de delegados de la Misión de Verificación de la ONU
Por su parte, líderes comunitarios del Pacífico nariñense celebraron el avance y pidieron acelerar los proyectos de reparación, sustitución de economías ilícitas y reintegración social en las zonas más afectadas por el conflicto.
Con esta segunda fase de destrucción, ya suman más de 10 toneladas de material bélico neutralizado desde agosto de 2025, en el marco del proceso de desarme de la CNEB.

