Victor Rivas

¡Desproporción!

El decreto 1724 del 15 de diciembre de 2021, estableció que el salario mínimo en Colombia a partir del 1 de enero de 2022 sería de un millón de pesos, más $117.172 de auxilio de transporte para quienes devenguen menos de 2 salarios mínimos. Los gremios de la producción curiosamente se declararon satisfechos, como también lo hicieron las centrales obreras, por cuanto de esta forma se mejoraba significativamente los ingresos de los trabajadores.

Lo que olvidaron quienes aplaudieron esta demagógica medida del gobierno, es que, a partir del 1 de enero de 2022, paralelamente se reajustaron las tarifas de todos los impuestos, como el predial, el rodaje de los vehículos, industria y comercio, más las tarifas de servicios públicos, renta y complementarios.   Lo anterior sin tener en cuenta que  también subieron todos los artículos de primera necesidad en igual o mayor porcentaje al incremento salarial, dejando a los trabajadores y demás ciudadanos viendo un chispero y malhumorados por los elevadísimos costos de la vida.

Nueve días después de expedido el decreto del aumento salarial a los trabajadores, el presidente Duque, el 24 de diciembre pasado les entregó a los parlamentarios, como regalo del niño Dios, un reajuste del 5,12%, equivalente a $ 1.670.000 mensuales que se suman a los $32.741.000 que venían devengando, pasando a ganar la suma de $34.417.000. Este valor equivale a 34. 4 salarios de un trabajador que labora durante 30 días sin descanso ¡Esto es una exagerada desproporción!

loading...

Este ingreso de los parlamentarios colombianos es el segundo más alto de América latina por encima de Brasil, Panamá y México.

Lo anterior sin tener en cuenta que a cada uno el estado les asigna $43.890.150 mensuales para contratar de 6 a 10 asesores, más 11 millones para una camioneta blindada, más 5 millones en tiquetes aéreos y $94.307.150 de un seguro de vida.

Esta desproporción es la que tiene berraco al pueblo colombiano y el estallido social y los resultados electorales recientes, son el reflejo de la inconformidad que el pueblo colombiano siente

POR: VICTOR RIVAS MARTINEZ.