Funcionarios ambientales detectaron nuevamente presuntas actividades ilegales de producción de carbón vegetal en zona rural de Ráquira. Durante la inspección hallaron hornos activos, material desaparecido y nuevas estructuras utilizadas para esta práctica.
Una nueva intervención ambiental en zona rural de Ráquira dejó al descubierto que continúa una presunta actividad ilegal relacionada con la producción de carbón vegetal, pese a que anteriormente ya se habían realizado operativos y advertencias por parte de las autoridades competentes.
La inspección fue adelantada en la vereda Farfán por funcionarios de la Dirección Regional Chiquinquirá de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, quienes llegaron nuevamente al predio tras recibir información sobre posibles actividades irregulares que estarían afectando el medio ambiente.
Durante la visita, las autoridades encontraron nuevas evidencias que demostrarían que la producción de carbón vegetal continúa desarrollándose en la zona pese a las medidas adoptadas anteriormente.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los funcionarios fue la desaparición de varios bultos de carbón que habían quedado bajo custodia luego de un procedimiento previo realizado en el lugar.
Además, durante el recorrido fueron identificadas siete camas de combustión utilizadas para la producción de carbón vegetal. Según el informe preliminar entregado por la autoridad ambiental, cinco de estas estructuras estaban activas al momento de la inspección.
Otro hecho que generó preocupación fue el hallazgo de cámaras de seguridad instaladas dentro del predio y alimentadas mediante paneles solares, lo que según las autoridades evidenciaría un mayor nivel de organización detrás de esta actividad ilegal.
Desde la entidad ambiental advirtieron que esta práctica genera graves afectaciones ecológicas debido a la tala de árboles, contaminación del aire, afectación de los suelos y deterioro del paisaje natural de la zona.
Yiber González, director regional de la entidad en Chiquinquirá, manifestó preocupación por la persistencia de esta actividad ilegal y aseguró que continuarán los operativos para frenar estas acciones.
Las autoridades señalaron que este tipo de prácticas también afecta a comunidades cercanas debido al humo constante y al impacto sobre fuentes naturales.
Ahora se espera que avancen nuevas investigaciones para determinar responsabilidades y posibles sanciones contra quienes estarían detrás de esta actividad. Mientras tanto, organismos ambientales anunciaron que intensificarán controles para evitar que este tipo de explotación siga creciendo en zonas rurales del departamento




