Operativo destruye laboratorio y debilita estructura del ELN.
Redacción Extra
En desarrollo de operaciones contra el narcotráfico, tropas de la Primera Brigada de la Quinta División del Ejército Nacional, en coordinación con la Dirección Antinarcóticos (DIRAN), ubicaron y destruyeron un laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína en zona rural del municipio de Santa María, Boyacá. La acción fue posible gracias a labores de inteligencia militar que permitieron identificar esta infraestructura ilegal en una zona de difícil acceso. De acuerdo con información oficial, el complejo tenía una capacidad de producción cercana a dos toneladas mensuales de alcaloide, presuntamente destinadas al tráfico internacional. Las autoridades señalaron que esta estructura pertenecería al frente José David Suárez del Ejército de Liberación Nacional (ELN), generando un impacto económico estimado en más de 9.196 millones de pesos para esta organización armada ilegal. Durante el operativo, las tropas incautaron y destruyeron 2.861 galones de insumos líquidos y 900 kilogramos de insumos sólidos, además de 1.328 kilogramos de clorhidrato de cocaína. Entre los materiales hallados también se encuentran 250 kilogramos de carbón activado, 200 kilogramos de bisulfito, 200 kilogramos de permanganato y 250 kilogramos de soda cáustica, elementos comúnmente utilizados en el procesamiento de estupefacientes.
Asimismo, fueron neutralizados 810 galones de cocaína en suspensión, 1.680 galones de gasolina, 793 galones de acetona y 125 galones de ácido sulfúrico, lo que evidencia la magnitud de la operación y el nivel de sofisticación del laboratorio. Las autoridades también reportaron la destrucción de equipos industriales y artesanales como prensas hidráulicas, hornos microondas, básculas digitales, tanques de almacenamiento y otros elementos clave para la producción del alcaloide. En total, seis estructuras rústicas construidas en madera y plástico fueron desmanteladas, las cuales hacían parte del complejo ilegal. Según el Ejército, este resultado representa una afectación directa a la cadena de producción del narcotráfico y a las capacidades logísticas de la estructura armada responsable.
Si bien las autoridades destacan este operativo como un golpe contundente al narcotráfico en Boyacá, expertos en seguridad advierten que la persistencia de estas economías ilegales en zonas rurales responde a factores estructurales como la limitada presencia institucional, las condiciones geográficas y la falta de oportunidades económicas para las comunidades.
En ese sentido, aunque la destrucción del laboratorio reduce de manera inmediata la producción de droga en la región, el desafío continúa siendo integral, requiriendo no solo acciones militares sostenidas, sino también estrategias de desarrollo social y económico que permitan disminuir la dependencia de actividades ilícitas. Con este tipo de operativos, el Ejército Nacional reafirma su compromiso de debilitar las estructuras criminales y fortalecer la seguridad territorial, mientras se mantiene el debate sobre la necesidad de soluciones de largo plazo frente al fenómeno del narcotráfico en el país.


