En una operación conjunta desarrollada por el Ejército Nacional, la Policía Nacional y organismos internacionales de cooperación, fue destruido un complejo utilizado para el procesamiento de clorhidrato de cocaína en el sector de Los Alizales, zona rural entre los municipios de Potosí e Ipiales.
Durante la intervención, las autoridades hallaron y destruyeron aproximadamente 2,5 toneladas de cocaína listas para su comercialización, además de una importante cantidad de insumos químicos utilizados en la producción de estupefacientes, entre ellos 650 galones de sustancias líquidas y 420 kilogramos de precursores sólidos.
Según información oficial, esta infraestructura ilegal estaría vinculada a los Comandos de Frontera, organización armada que financia gran parte de sus actividades mediante el narcotráfico. Las investigaciones indican que el complejo tenía la capacidad de producir hasta tres toneladas de cocaína al mes, destinadas a corredores estratégicos de exportación hacia mercados internacionales.
El comandante del Grupo de Caballería Mecanizado No. 3 General José María Cabal, coronel Luis Ronaldo Moreno Dimas, destacó que este resultado representa un importante avance en la lucha contra las economías ilícitas que afectan la seguridad de la región.
“Con este operativo logramos afectar de manera significativa la capacidad logística y financiera de esta estructura criminal. Seguiremos fortaleciendo las operaciones de control territorial y las acciones de inteligencia para neutralizar las amenazas que buscan utilizar nuestra zona de frontera para actividades relacionadas con el narcotráfico”, afirmó el oficial.
Las autoridades estiman que la operación generó una afectación económica superior a los 10.600 millones de pesos para la organización ilegal y evitó que cerca de seis millones de dosis llegaran a las calles y mercados clandestinos.
El Ejército Nacional reiteró su compromiso de mantener la ofensiva contra las organizaciones criminales que operan en el sur de Nariño, con el propósito de garantizar la seguridad y tranquilidad de las comunidades fronterizas.



