En el marco de la decimoprimera edición del Congreso Empresarial Colombiano (CEC) de la ANDI, Atera Energy hace un llamado para que las empresas colombianas asuman un rol más proactivo frente a la gestión de la energía y conviertan la eficiencia energética en una herramienta para fortalecer su competitividad, reducir costos operativos y acelerar sus procesos de descarbonización, en un contexto marcado por desafíos como la disponibilidad de gas, los efectos del fenómeno de El Niño y el crecimiento de la demanda energética en América Latina.
La compañía, que cumple su primer año de operación, luego de nacer de la creación de la sociedad entre Celsia y Brookfield, sostiene que hoy el reto para las industrias no consiste únicamente en acceder a más energía, sino en utilizarla de manera más inteligente. En ese escenario, la eficiencia energética y las energías renovables se consolidan como herramientas para producir más con un menor consumo de recursos, fortalecer la productividad y aumentar la resiliencia de las empresas frente a un entorno energético cada vez más desafiante.
Este escenario requiere que las industrias adopten un papel más activo en la gestión de la energía, modernizando sus procesos productivos e incorporando tecnologías más eficientes, soluciones de electrificación y energías renovables. Bajo su modelo Energy as a Service, la compañía realiza las inversiones necesarias para implementar estos proyectos, además del diseño, construcción y operación y mantenimiento, permitiendo que las industrias reduzcan costos, aumenten su eficiencia y avancen en sus objetivos de descarbonización sin realizar inversiones de capital.}
“La eficiencia energética dejó de ser un tema exclusivamente asociado a la sostenibilidad para convertirse en un factor de competitividad. Las empresas que modernicen sus procesos, incorporen tecnologías más eficientes y gestionen mejor su consumo energético estarán mejor preparadas para enfrentar coyunturas como la volatilidad de los precios de la energía y del gas, los fenómenos climáticos o los retos de la descarbonización. Hoy la energía debe verse como un activo estratégico para el crecimiento empresarial y para fortalecer la productividad de las industrias”, afirma Luis Felipe Vélez Restrepo, director general de Atera Energy
El llamado coincide con un balance positivo para la compañía, que consolida operaciones en Colombia, Panamá, Honduras, Perú y México, supera los 550 clientes industriales, cuenta con cerca de 200 MW de generación solar distribuida en América Latina, ha generado más de US$47 millones en ahorros para sus clientes y ha contribuido a evitar la emisión acumulada de 224.000 toneladas de CO₂, resultados que reflejan el crecimiento alcanzado durante su primer año de operación.
El debate sobre la transición energética también debe centrarse en cómo aprovechar mejor la energía disponible. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, el sector industrial representa cerca del 40% del consumo energético mundial y alrededor del 50% de esa energía se pierde por ineficiencias en procesos, motores, sistemas térmicos y de aire comprimido. Reducir esas pérdidas representa una oportunidad para disminuir costos, incrementar la productividad y avanzar en la descarbonización sin sacrificar el crecimiento de las empresas.
Desde su experiencia desarrollando proyectos de eficiencia energética en América Latina, Vélez considera que las organizaciones tienen hoy la oportunidad de asumir un papel más activo frente a su consumo energético. Más allá de responder a coyunturas como el fenómeno de El Niño o las variaciones en los precios de los energéticos, la transformación tecnológica permite fortalecer la competitividad, liberar recursos para la innovación y aumentar la capacidad de adaptación de las industrias frente a los desafíos del mercado.
En ese sentido, explica que la verdadera eficiencia energética se alcanza mediante la modernización de los procesos industriales, incorporando tecnologías capaces de reducir entre 30% y 50% el consumo energético de algunos sistemas productivos, manteniendo e incluso incrementando sus niveles de productividad.
Según el Foro Económico Mundial y la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la inversión mundial en energía en 2026 se espera que alcance aproximadamente los 3,4 billones de dólares, un aumento del 5% respecto a 2025. De ese total, la inversión en energía limpia crecerá a 2,2 billones de dólares, casi el doble que la destinada a combustibles fósiles, cubriendo tecnologías como energías renovables, redes, almacenamiento, eficiencia, vehículos eléctricos y electrificación. Así mismo, las tendencias de inversión están siendo moldeadas por el inicio de la ‘Era de la Electricidad’ y el rápido aumento de la demanda de electricidad para la industria, la refrigeración, la movilidad eléctrica, los centros de datos y la inteligencia artificial.
Este desafío cobra especial relevancia para industrias intensivas en el consumo de energía, como los sectores del vidrio, papel, cemento, alimentos, metalurgia y otras grandes manufacturas, donde el costo energético representa una parte importante de la estructura operativa. En estos sectores, optimizar el uso de la energía no solo reduce costos de producción, sino que fortalece la productividad, mejora la rentabilidad y acelera el cumplimiento de las metas de descarbonización.
Con estos resultados y visión, Atera llega por primera vez al Congreso Empresarial Colombiano con un llamado centrado en que la competitividad de las empresas dependerá cada vez más de la manera en que gestionen su energía. Descarbonizar sin dejar de crecer es posible cuando la eficiencia energética deja de verse como una obligación y se convierte en una decisión estratégica para producir más, consumir mejor y fortalecer la competitividad de la industria colombiana




