Un equipo internacional de astrónomos, liderado por el Instituto de Astrofísica de Canarias, identificó posibles rastros químicos de las primeras estrellas que existieron en el Universo al estudiar la galaxia reliquia NGC 1277. Gracias a observaciones realizadas con el Gran Telescopio Canarias, los investigadores detectaron una inusual concentración de silicio que podría ser la huella de las llamadas estrellas de Población III, las primeras en formarse tras el Big Bang. El descubrimiento abre una nueva vía para comprender cómo nacieron las primeras galaxias y servirá como guía para futuras investigaciones del Telescopio Espacial James Webb, que busca estas mismas señales en los confines del Universo.



