Un grupo de arqueólogos descubrió una estructura circular de dos niveles vinculada a la observación astronómica en el asentamiento de Áspero, en la costa de Perú, perteneciente a la civilización Caral.
El hallazgo data aproximadamente del 2000 a. C., lo que confirma la antigüedad de esta cultura, considerada la más antigua de América.
La construcción habría sido utilizada para observar el cielo y fenómenos naturales, como el comportamiento del mar, las mareas y el clima. Estos conocimientos eran clave para organizar actividades como la pesca y el aprovechamiento de recursos.
Los investigadores señalan que este descubrimiento evidencia el alto nivel de conocimiento científico y organización social de la civilización Caral, que habitó el valle de Supe entre aproximadamente 3000 y 1800 a. C.
Además, el hallazgo refuerza la idea de que estas sociedades antiguas tenían una estrecha relación entre la astronomía y su vida cotidiana, utilizando la observación del cielo para planificar sus actividades económicas y sociales.



