La comunidad del municipio de Bolívar, en el sur del Cauca, vive un profundo dolor y consternación tras el brutal asesinato de Éibar Efrén Maya Moscoso, de 42 años, y su hijo Anderson Alexis Maya Guamanga, de apenas 11 años. El crimen ocurrió en su hogar ubicado en pleno casco urbano de la población.
Información preliminar
Según versiones preliminares, varios hombres armados irrumpieron en la residencia con la intención de asesinar al adulto. En un acto heroico, el menor intentó proteger a su padre y, en consecuencia, también resultó gravemente herido. Tras el ataque, los agresores huyeron sin dejar rastro, dejando atrás una escena desgarradora.
Los vecinos, alertados por los disparos y los gritos de auxilio, llegaron rápidamente al lugar y trasladaron al niño al hospital local. Lamentablemente, debido a la gravedad de las heridas, el pequeño falleció mientras era remitido a un centro asistencial en Popayán.
El hecho ha generado una ola de indignación en la comunidad de Bolívar. Miembros de la Institución Educativa Técnica Domingo Belisario Gómez, donde el menor cursaba sus estudios, expresaron su tristeza y solidaridad con la familia. “Nos unimos al dolor de sus seres queridos. Su recuerdo permanecerá siempre en nuestra comunidad educativa”, afirmaron.
Rechazo
Conmovidos por la tragedia, los líderes sociales de la región también se han manifestado, pidiendo a las autoridades una pronta resolución del caso. «Este acto de violencia no solo ha arrebatado dos vidas, sino que ha dejado un vacío inmenso en la comunidad», señalaron.
Aunque los detalles de los móviles del crimen aún son inciertos, las primeras versiones indican que el ataque habría sido dirigido exclusivamente contra el padre, lo que sugiere que pudo tratarse de un ajuste de cuentas o de una amenaza previa. Sin embargo, la participación del menor en los hechos ha dado lugar a especulaciones sobre las verdaderas razones detrás del asesinato.
Las autoridades locales, con el apoyo de la Fuerza Pública, ya están trabajando en la recolección de pruebas y en el rastreo de posibles sospechosos, con la esperanza de esclarecer los hechos lo más pronto posible.
El municipio de Bolívar, conocido por su cercanía y apoyo mutuo, nunca imaginó que una tragedia de esta magnitud ocurriría en su mismo centro. Vecinos y familiares se han unido en vigilia y en protestas pacíficas, exigiendo una respuesta contundente de las autoridades y mayor presencia policial en la zona.




