Deschamps se despide del Mundial y de su selección en el último baile de una era irrepetible
Didier Deschamps dirige hoy en Miami su último partido oficial como seleccionador de Francia, cerrando el ciclo más exitoso y longevo que ha tenido cualquier técnico en la historia de los Bleus. Catorce años, un Mundial ganado en Rusia 2018, una final perdida en Qatar 2022, una Nations League, dos semifinales europeas y ahora un tercer puesto como destino final de una carrera que lo coloca sin discusión como el entrenador más ganador de la historia de la selección francesa. El propio Deschamps confirmó que este era su último torneo desde antes de que empezara, aunque el fallecimiento de su madre durante la competencia convirtió esta despedida en algo mucho más emotivo y personal de lo que cualquiera podría haber anticipado.
Lo que hace especial este último partido no es solo el cierre de una carrera sino el simbolismo de lo que representa para una generación entera de jugadores que crecieron bajo su mando. Mbappé debutó con Deschamps a los 18 años y hoy se despide de él como el jugador más importante de Francia con 27 años y toda la carrera por delante. Griezmann, Giroud, Lloris y tantos otros que levantaron la copa en Moscú en 2018 deben buena parte de su historia a este hombre discreto y metódico que nunca buscó protagonismo pero siempre encontró la manera de que Francia compitiera en los momentos más importantes. Esta tarde en Miami, con Zidane esperando en la puerta, Deschamps tiene 90 minutos para recibir el adiós que merece una de las carreras más gloriosas que ha dado el banquillo del fútbol mundial.



