La Iglesia Católica colombiana hizo un llamado a la ciudadanía y a los actores políticos para promover el respeto, el diálogo y la convivencia pacífica durante la actual contienda electoral.
La exhortación surge ante el ambiente de polarización que se vive en distintas regiones del país. A través del mensaje “Desarmemos las palabras y contribuiremos a desarmar a Colombia”, la Conferencia Episcopal expresó su preocupación por el aumento de discursos agresivos y mensajes que generan confrontación.
Los obispos señalaron que la democracia debe fortalecerse mediante el intercambio respetuoso de ideas y no a través de ataques personales o estrategias basadas en el miedo.
Respeto
Desde Nariño, el obispo de la Diócesis de Ipiales, Monseñor José Saúl Grisales Grisales, respaldó el mensaje de la Iglesia y afirmó que la participación electoral debe estar acompañada por el respeto hacia quienes tienen opiniones diferentes.
El prelado recordó que la paz comienza en la forma en que las personas se comunican y escuchan a quienes piensan distinto. Además, invitó a los ciudadanos a actuar con responsabilidad, prudencia y tolerancia durante la campaña presidencial.
Reconciliación
Por su parte, el obispo de la Diócesis de Tumaco, Monseñor Franklin de Jesús Betancourt Betancourt, insistió en la necesidad de promover escenarios de encuentro y unidad. Señaló que Colombia requiere líderes comprometidos con la reconciliación, la defensa de la vida y la construcción de consensos.
La Iglesia recordó que el futuro del país no puede edificarse sobre el odio ni la división, sino sobre el diálogo, el respeto y la capacidad de trabajar juntos por el bien común. Finalmente, los obispos hicieron un llamado a rechazar cualquier forma de violencia y fortalecer una convivencia democrática basada en la dignidad humana.
Saúl Grisales, obispo.




