Vendedores ambulantes quedan en incertidumbre
Un nuevo capítulo se escribe en la historia del barrio Cámbulos de Neiva, donde 20 familias que sustentan su economía a través de la venta de alimentos en casetas ubicadas sobre la carrera 16, se enfrentan al inminente desalojo. La razón de esta medida, según las autoridades, es la necesidad de construir un corredor férreo en la zona.
Testimonio
Daniel Salgado, uno de los vendedores afectados, expresó su preocupación ante esta situación. “Estamos dispuestos a acatar las ordenanzas del gobierno, pero exigimos que nos garanticen una reubicación adecuada”, afirmó Salgado. El vendedor destacó la importancia de que las autoridades competentes brinden soluciones concretas que permitan a los comerciantes continuar con sus actividades y a los habitantes de la zona seguir disfrutando de los productos que ofrecen.
Los vendedores ambulantes de Cámbulos han sido un pilar fundamental en la economía local, ofreciendo una amplia variedad de alimentos y productos a precios accesibles. Su desplazamiento representa una pérdida significativa para la comunidad, tanto en términos económicos como sociales.
El llamado
Salgado hizo un llamado a los neivanos a continuar apoyando el comercio local durante este difícil momento. “Invitamos a toda la ciudadanía a seguir consumiendo en nuestras casetas mientras se encuentran alternativas que beneficien a todos”, expresó. El vendedor enfatizó en la importancia de la solidaridad y la unión de la comunidad para superar esta adversidad.
La situación de los vendedores de Cámbulos ha generado un debate en la ciudad sobre la necesidad de conciliar el desarrollo urbano con la protección de los derechos de los trabajadores informales. Los vecinos y comerciantes afectados esperan que las autoridades encuentren una solución justa y equitativa que permita salvaguardar sus medios de vida y la dinámica comercial del barrio.
